REDACCIÓN - REDONDELA
La devoción que profesan los chapelanos a la Virgen del Carmen se dejó sentir ayer nuevamente, después de la procesión del domingo, con el traslado de la imagen desde el recinto de fiestas a la iglesia parroquial. El acto religioso continuó con una degustación de rosquillas y vino con música de la charanga Airjalisia.
Los festejos de la parroquia se cerraron ayer con un espectáculo de magia del ilusionista Rey Midas, cuyos trucos sorprendieron a niños y mayores, y como remate final a cuatro días celebraciones, con una gran verbena nocturna amenizada por las orquestas Abanico y Tombo.