VERÓNICA PALLEIRO - PORRIÑO
Las opiniones sobre la idoneidad del barrio de San Benito para acoger el mercadillo de los martes en Porriño son dispares. Desde finales de junio, los puestos de venta ambulante han dejado de colocarse en la calle Cando con motivo de las obras de peatonalización de la calle Manuel Rodríguez y también para solucionar el problema de acceso a los garajes de un edificio que entorpecía la feria.
Aunque sólo ha transcurrido un mes desde que se aplicó el traslado, la mayoría de los vendedores ambulantes siguen prefiriendo el Cando porque aseguran que la nueva ubicación les acarrea problemas para descargar y cargar la mercancía por la estrechez de la calle. "Llevo 30 años poniendo mi puesto en Porriño y aquí es más problemático para cargar y descargar", comenta Julio César Martínez, un pontevedrés que regenta un puesto de ropa interior.
"Tenemos que ir y venir con un carrito para traer la mercancía y antes teníamos el furgón detrás del puesto y era más cómodo", explica Felicidad Paris, una vendedora viguesa.
Más allá de la estrechez de la calle para cargar y descargar el único pero que señalan es que de momento los compradores "no saben dónde estamos colocados, antes teníamos una clientela fija que ya conocía cada puesto", señala María del Henar, otra de las vendedoras.
Entre los asistentes al mercadillo predomina la indiferencia. "Ahora están los puestos más concentrados antes era una sola calle y se hacía muy larga, ahora parace que son más y que están más juntos", dice la porriñesa Violeta Pereiro mientras ojea los puestos.
Por su parte, los comerciantes de la zona no ponen trabas al cambio de ubicación, sólo al principio hicieron guardia para que los ambulantes no montasen los puestos tapando la entrada de los establecimientos. "Ahora hay más movimiento de gente en la zona y ven nuestros comercios pero de momento en caja aún no se ha notado", afirma la responsable de Pacita Moda.
Los ambulantes aseguran que el Concello de Porriño les comunicó que era un cambio temporal, sin embargo, una vez que acaben las obras de la calle de Manuel Rodríguez, la problemática de acceso a los garajes seguirá existiendo en Cando.