G.P. - PONTEAREAS
Los vecinos de Canedo informaron ayer, a través de su presidente Luis Pardo, que el acceso a la zona desde la rotonda se inicia con una curva de noventa grados, algo que desconocían hasta ahora.
“Sabíamos que el trazado sería sinuoso y extraño pero no alcanzábamos a conocer cómo sería porque no conocíamos el proyecto, porque nunca estuvo expuesto al público en el Concello”, afirma Pardo.
Según el presidente de los vecinos hace unos días el proyecto del Ministerio de Fomento llegó ya al Concello y ahora son los técnicos municipales los que deben presentar alegaciones. Además afirma que el hecho de que una obra de interés público se haga como se ha hecho “pone en clara evidencia un fallo de coordinación entre administraciones, pero además deja claro cómo se actúa desde algunos organismos, y una vez más que los vecinos siempre tuvimos razón en nuestros planteamientos”.
Asamblea
Los vecinos celebran hoy a las 22 horas una asamblea en la que decidirán que acciones seguirán a partir de ahora y una de ellas será la exigencia de que al igual que se hará con el regato da Venda se corrijan las deficiencias constructivas del acceso. “Cae de cajón que no podemos tener un trazado peor del que tenemos ahora, pensamos que existe terreno suficiente para que dos camiones puedan cruzarse lo que con el trazado que se propone no será posible”, indicó.
El presidente de los vecinos indica que “no vamos a entrar si las competencias de la obra de acceso son del Concello o del Ministerio de Fomento, y en cualquier caso, lo que queremos es que quede bien”.
Otros miembros de la asociación añadieron que la zona nunca había pedido una rotonda sino que se mejorase la incorporación ya que Tráfico impedía el giro a la izquierda procediendo de Ponteareas y los vecinos eran sancionados. “La solución que encontraron fue una rotonda pero por lo visto para sancionar de una vez por todas a los vecinos...” indican.
El conflicto de Canedo adquirió una especial relevancia pública cuando el 16 de junio pasado los antidisturbios de la Guardia Civil ejercieron la fuerza para disolver una manifestación ilegal que impedía la continuación de las obras. Varios de los manifestantes resultaron con heridas leves y siete detenidos. La asociación vecinal responsabiliza de este hecho al subdelegado del Gobierno en Pontevedra y mantienen todavía una recogida de firmas para exigir su dimisión.