IVÁN LEIS - REDONDELA
La construcción del túnel del AVE en el Val do Maceiras está provocando desde hace un año molestias a sus vecinos, que ayer presentaron en el juzgado de Redondela una demanda "de conciliación" contra las empresas adjudicatarias, a fin de que respeten las medidas de protección contempladas en la declaración de impacto ambiental.
La Asociación de Afectados había presentado denuncias por estas obras ante el Concello y el Seprona, "sen que obtiveramos contestación, polo que o seguinte paso era xudicializar o tema", explicó el secretario del colectivo vecinal, Marcos Expósito. De esta forma pretenden "atallar as irregularidades" que a su juicio cometen las empresas durante la ejecución de la obra del AVE.
Trabajos en horario nocturno con "actividades especialmente generadoras de ruido", entre las que citan "vertido de piedras, uso de maquinaria pesada, señales acústicas, golpes y gritos de los operarios"; vibraciones por el uso de la tuneladora, "que producen graves molestias e importantes daños estructurales en muchas viviendas"; emisiones contaminantes al evacuar tierra "produciendo nubes de polvo"; son algunos de los efectos que genera la construcción del AVE y que los afectados consideran directa consecuencia de la "no aplicación" de las normas de protección ambiental.
Además, señala su demanda, "se incumplen de manera flagrante las condiciones impuestas en la declaración de impacto ambiental respecto de la protección de acuíferos", como según dicen "puede apreciarse en las balsas de decantación de aguas residuales que cuando se llenan vierten directamente al río Maceiras", éste al Alvedosa y de ahí a la Ensenada de San Simón, "zona de especial protección a sólo cuatro kilómetros de la obra".
Otro motivo de la denuncia es el uso de barreras metálicas de protección en el entorno de la obra, en la N-555, que restan visibilidad a los conductores.
Por último denuncian al juez "los perjuicios en la salud" que las obras están provocando en los habitantes del Val do Maceiras, en la parroquia de Negros. "Estrés, insomnio, ansiedad, alergias, conjuntivitis, dificultades respiratorias, agravamiento de afecciones cardiacas", citan. Todo ello lo atribuyen a la actuación "irregular de las empresas y la omisión de la Administración en el control de los trabajos".