D. LEYENDA - BAIONA
Está tallado en piedra en el corazón de un poblado casi olvidado por los baioneses. El párroco de Baíña, Xosé Uxío Nerga, se encargó de bendecir el resultado de la donación de Manuel Quintas "O Ferreiro". La restitución de la imagen de San Cosme pretende reflejar el deseo de su autor de rendir homenaje a aquellos ermitaños que habitaban en el medievo el lugar y, al mismo tiempo, llegar a recuperarlo.
Según parece, la imagen pétrea original fue llevada al monasterio de Oia, cuando los monjes del antiguo cenobio allí existente decidieron trasladarse en el siglo XI al municipio vecino. El poblado de San Cosme, anterior al asentamiento de Baiona, fue abandonado paulatinamente hace 50 años por carecer de servicios elementales modernos, que sí ofrecía el casco urbano de la real villa. En la actualidad, sólo un puñado de valientes se deciden a restaurar las viviendas que quedaron en pie. La gran mayoría de ellos busca la tranquilidad que ofrece este paraje alejado de las agromeraciones de gentes y vehículos.
Sin embargo, la plataforma vecinal de la parroquia espera que San Cosme no encuentre vida sólo en verano, sino que vuelava a resurgir. De momento, ya tienen al santo para echarles una mano.
"O Ferreiro" es autor de numerosas esculturas, siempre donadas, para el Val Miñor como, por citar sólo algunos ejemplos, "Monumento á Garda Civil", "O Mariñeiro", "O cazador primitivo" y "Monumento a Torrente Ballester". Para San Cosme trabajó durante los fines de semana del último año y medio, mientras su colega, Abel Lorenzo, le servía vino para "mollar a pedra".
El pasado fin de semana tuvo lugar la inauguración del monumento de dos toneladas. El acto, al que acudieron varias autoridades municipales, entre ellas, el alcalde, Jesús Vázquez Almuiña, concluyó con "sardiñada".