I.L.M. - REDONDELA
Armados con pancartas y un megáfono, casi un centenar de vecinos de Chapela viajaron ayer a Santiago para manifestar ante la Xunta su desacuerdo con el proyecto de ampliación de la AP-9 entre Rande y Teis, lo que a su juicio supondría la "destrucción" de la localidad. Durante su concentración a las puertas de San Caetano, que fue vigilada por la Policía Nacional, se les invitó a presentar por el Registro una petición formal.
Así, en nombre de la asociación de afectados, su presidente Francisco Puch presentó un escrito que expone los problemas que generaría ampliar la autopista en Chapela y se solicita al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, "una reunión ante la desinformación que existe hasta el momento" sobre el plan de ampliación de la AP-9. Dicho proyecto fue propuesto por el anterior gobierno autonómico y recientemente el Ministerio de Medio Ambiente declaró que la obra no precisaba de informe de evaluación ambiental.
La protesta no fue escuchada por los conselleiros, como era la intención de los manifestantes, puesto que en ese momento el Consello da Xunta se reunía en el Pazo de Raxoi, en pleno casco histórico, a unos dos kilómetros de la sede de San Caetano.
Pese a ello los afectados de Chapela consideraron efectivo su "acto testimonial de repulsa" puesto que "o goberno galego xa coñece o noso problema".
A su regreso a Redondela, al mediodía, los dos autobuses de los vecinos de Chapela pararon frente al Concello. "Cando viron que chegabamos empezaron a pechar portas e ventás", afirman los vecinos, que dedicaron sus protestas al alcalde Xaime Rei.
La asociación de afectados recrimina al regidor de Redondela que no acceda a recibirles "por unha cuestión persoal", en referencia a su enemistad con Puch, ex concejal. Estos vecinos creen que el alcalde debería "poñer por encima a Chapela".