VERÓNICA PALLEIRO - PORRIÑO
Los trabajadores del sector del mármol y de la piedra pararon ayer su producción en toda la provincia de Pontevedra.
La huelga estuvo apoyada por las tres centrales sindicales; CIG, CC OO y UGT, en protesta por el incumplimiento del convenio colectivo.
Los sindicatos se quejan de una "masiva congelación salarial" por parte de los empresarios y prevén paros para el 30 de junio y el 2 de julio. Por su parte, la patronal confía en "la buena voluntad de las partes" para resolver el conflicto en los próximos días.
En Porriño, donde se concentra la práctica totalidad de las empresas vinculadas a la Asociación Galega de Graniteiros, la actividad "fue nula", según el sindicato CIG.
El sector, al que pertenecen unos 3.000 operarios, celebró varias asambleas en las que se informó a los trabajadores del motivo del paro, y los piquetes consiguieron que parasen "todas las grandes empresas" de cantería en la zona de O Porriño y Ponteareas, comarcas donde se concentra la actividad de este sector en la provincia, según explicó el responsable de la Federación de Construcción y Madera de la CIG, Alberto Fernández.
Esta central sindical denuncia que la patronal se niega a pagar suplementos de fin de semana y que se da la circunstancia de que muchas empresas han planteado Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), al tiempo que obligan a los trabajadores a realizar horas extras.
Asimismo, advirtieron de una progresiva "precarización" de las condiciones de trabajo, y reprocharon a la patronal que rechace y no reconozca los resultados del Estudio de las Condiciones de Polvo y Ruido, elaborado por el Gabinete de Rande del ISSGA, en el que se refleja la existencia de "altísimos niveles de polvo siliótico y ruido", lo que entraña "un grave riesgo para la salud de los trabajadores".
Por su parte, los empresarios del sector del granito califican de "inesperada" la convocatoria de huelga al existir un convenio en vigor y consideran que los argumentos de los sindicatos "no justifican llevar a un sector a un conflicto laboral de esta envergadura".
Mientras que los sindicatos hablan de "seguimiento masivo" del paro, la patronal asegura que sólo afecto a las empresas de mayor tamaño, "el resto ha funcionado con práctica normalidad".
Los empresarios consideran que la huelga "es una medida excesiva" que constituye "una dificultad más" para un sector directamente afectado por la actual situación de crisis. A este respecto, los sindicatos hablan de "irresponsabilidad" por cargar las consecuencias de la crisis sobre las plantillas.