N. PILLADO - NIGRÁN
La seguridad ciudadana y la recuperación dunar de Panxón y Praia América no puede permitirse el macrobotellón que cada año se forma la noche de San Xoán. Así lo considera el gobierno municipal de Nigrán que, a un mes de la festividad, ha decidido prohibir las hogueras en el arenal y extremar la vigilancia para poner freno a una fiesta que ha terminado en los últimos años con decenas de evacuaciones de menores en ambulancias e importantes destrozos. La Concejalía de Medio Ambiente, que dirige el socialista Juan Hermida, sólo autorizará un fuego y únicamente en caso de que lo solicite la comisión de fiestas para mantener la tradición y se comprometa a controlar las llamas y a dejar la playa como estaba una vez terminada la celebración.
Decenas de pequeñas piras se dispersaban cada noche del 23 de junio por toda Praia América con los consecuentes perjuicios para el arenal, además de la acumulación de desechos y el exceso de consumo de alcohol por parte de jóvenes que asisten al encuentro tanto desde Nigrán como desde otros municipios.
Así, la gran fiesta en la que espontáneamente se instalan DJ con sus chiringuitos y puestos de bebidas de toda clase ha reunido en los últimos años a unos 60.000 jóvenes, muchos de ellos menores. El balance suele repetirse cada año: decenas de comas etílicos por consumo de alcohol y también drogas, peleas y destrozos en el patrimonio público del entorno. El pasado año la Policía Local identificó a un grupo de jóvenes a los que sorprendió rompiendo las estacas del entorno reservado para la recuperación dunar. El ayuntamiento los llevó a los tribunales y ahora está pendiente la sentencia. Los daños concretos de la fiesta alcanzaron varios miles de euros, a los que hay que sumar los gastos extra en limpieza y recogida de desechos.