Según leo en la prensa hasta un 60 % de españoles aceptaría un despido más barato.
Lo entiendo perfectamente pues para que te despidan primero han de contratarte y sacarte de una lista del paro que en el caso de España puede alcanzar una importante antigüedad.
Cuando a los trabajadores se les conduce a una situación de acorralamiento social como el que vivimos es muy fácil rejonearlos con condiciones laborales que tienen que aceptar por pura supervivencia.
El problema viene cuando los dinosaurios laborales (llevo 30 años en la misma empresa y nunca he estado en el paro ) llegan a los cincuenta y la situación parece indicar que tendrá que hacer uso del beneficio de ésa antigüedad laboral debido a una crisis que ya aprieta a la empresa donde trabajo pues lo que nos parecía poco importante se muestra como una clara injusticia.
Mi antigüedad ha sido forjada en los años de bonanza económica y jamás (por suerte) he tenido que hacer uso del fondo cotizado por lo que si ahora me viese obligado a hacerlo no tendría por qué estar de acuerdo con que me lo dividan a la mitad.
El PP ha transitado por la democracia española argumentando muy a menudo que la "historia está ahí y hay que asumirla".
Si es así, la laboral también.