Sinceramente creo que poco, primero porque lo tiene muy difícil, el mundo entero está imposible y, segundo porque como dijo el Sr. Sampedro, premio Nacional de las Letras, ¿era socialismo lo que hemos tenido con el Sr. Zapatero?...
El caso que tenemos los mismos problemas pero necesitamos soluciones distintas ya que aquellas no funcionaron.
Y, aunque nadie sabe cuándo concluirá la crisis, ni la Sra. Merkel, queda claro que estamos consumiendo más recursos naturales de lo que la tierra produce. Entre todas/os hemos creado una cultura en la que el hombre puede hacer lo que quiera, ha desarrollado la técnica súper bien, pero no ha aprendido a vivir civilizadamente: los seres humanos se siguen matando, sobre todo a las mujeres y, por lo que se ve, no hay vías de corregirlo, ya que en lo que va de año y acaba de empezar, ¿cuántas van?
No saben o no quieren arreglarlo. Deben endurecer el Código Penal con procedimientos judiciales más rápidos y con castigos ejemplares, de tal manera que no exista otro hombre que tenga ganas de asesinar a su pareja.
Y pregunto, si fuera al revés, que las mujeres asesinaran a sus parejas, ¿qué pasaría?, ¿cómo reaccionarían?
Usted acaba de llegar y, es verdad que el desastre ya estaba instalado en nuestras casas, pero tiene que cambiar las cosas, debe poner veto o coto a los desmanes, que los corruptos devuelvan el dinero.
Sr. presidente, ¿cree que es justo que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 euros y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar a más?
¿Que el salario de un profesor, un maestro, un catedrático o un médico ganen menos que un concejal de un ayuntamiento de tercera?
¿Que un ciudadano tenga que cotizar 35/40 años para percibir una jubilación y a los diputados solo con siete baste?
¿Que no se bajen ustedes los sueldos?, porque si vamos a sufrir, suframos todos, no siempre los mismos, aunque en la posibilidad remota, que se bajen sus sueldos, tendrían un sueldazo.
Y ¿que cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios?
Por todo esto y mucho más no creo en ningún gobierno, sea cuál sea su color, ya que todos se benefician de lo que he dicho y mientras no cambien las leyes, nada o casi nada va a cambiar.
Y mientras vivamos de reproches, de rencores, mirando al pasado, estaremos "mutilando el alma e inyectando veneno en vena para una convivencia de futuro".