Existen personajes históricos cuyas biografías no cuentan ni con la mitad del bagaje que el que me refiero en esta pequeñísima carta y sobre el que se han escrito, y escribirán desde ahora, cientos de libros. Mi descripción en unos cuantos términos cuyo orden, no alterarían el producto, sería esta:
Gallego, español, patriota, creyente, católico, familiar, humano. Austero, autoritario, puntual, apasionado, leal, inteligente, lúcido. Pescador, cazador, vital. Catedrático, intelectual, escritor, culto.
Político, honrado, honesto, serio, conservador, demócrata, anglófilo, estadista. Embajador, ministro, presidente, líder, carismático, trabajador, despótico, enérgico, incansable, controvertido, frustrado. Parodiado, único, irrepetible y ya histórico.
Para todos y aunque a algunos les pese: Fraga… ¡y punto!