Es inconcebible que a estas alturas del siglo XX1 se pueda negar la creación del inmenso universo en que vivimos por un ser superior o supremo, y que algunos llamados científicos crean y digan que esa inmensidad tan ordenada en todo, aún en los ciclos de las estaciones del año y demás, se creó solo y de la nada, también la vida humana, animal y vegetal, la perfección y funcionamiento del ser y cuerpo humano con la inteligencia aún en muchas personas muy superdotadas.
En todos mis muchos años de vida, jamás he visto ni oído de algo que se haya hecho solo, ni aún teniendo la materia para hacerse.
Habría que preguntarle a esos incrédulos científicos, la primitiva materia para hacerse el universo de donde salió, quién la puso para que se formara tan ordenadamente para dar la vida que tiene.
También otro llamado científico dijo hace un tiempo, que la gallina fue antes que el huevo, pero que él no sabía de dónde salió la primera gallina.
Por tanto, actualmente la ciencia sin valores espirituales ni fe, solo con lo material y humano nunca podrá responder verdaderamente a todas estas incógnitas y conocer cómo surgió el primerísimo eslabón o materia y quién o cómo se puso.
Pero no hace falta ser un científico para que una persona con los cinco sentidos y una inteligencia clara o normal, solo con observar limpiamente el mundo que le rodea, animal, vegetal, la grandiosidad del universo entero y hasta el aire que respiramos y nos mantiene vivos, quién lo ha hecho y conserva, a pesar de tantos siglos disfrutando de todo ello tantísimas generaciones que han pasado a la historia; pensemos fríamente en todo esto y encontraremos la verdadera respuesta sin ser científicos, ni rompernos la cabeza, porque está muy claro que hay un ser supremo llamado Dios que lo ha creado y conserva todo, sin ninguna duda.