El día 11 de julio, domingo, del año 2010, nuestra querida España se ha cubierto de gloria y renombre al proclamarse vencedora del Campeonato Mundial de Fútbol. Tal acontecimiento ya no es ninguna novedad, pues la noticia ha recorrido el mundo entero y no creo que haya un solo español que no esté enterado del evento. La alegría y la emoción desbordó todos los cauces previstos. Incluso cuando el equipo español, capitaneado por Casillas, retornó a Madrid, fue tan apoteósico y masivo su recibimiento que el alcalde de la capital tuvo que pedir a sus paisanos que se abstuvieran de salir a las calles, puesto que ya no había espacio libre para acoger a más hinchas.
Los gastos económicos que supuso este campeonato mundial son altamente escalofriantes, pues solamente la FIFA ha aportado la nada despreciable suma de trescientos treinta y tres millones de euros. A cada integrante de la selección española se le ha dado 600.000 euros, o sea una cantidad equivalente a los cien millones de las antiguas pesetas. Y como quiera que la selección española la compusieron 23 futbolistas, les ruego a los lectores que cada uno haga sus cálculos. Y no digamos la cantidad que recibirá el entrenador, masajista, doctor… y un largo etcétera cuya relación sería ya un poco de "rollo".
Veo muy bien el que se gratifique a los vencedores, pues se lo merecen. Pero las autoridades deben tener presente que, en estos momentos, somos muchos los millones de españoles que estamos soportando una penuria económica de envergadura y el Gobierno debe autorizar y exigir a los organismos oficiales el que se les conceda una paga extra a sus empleados y de un modo especial a los jubilados, ya que una gran mayoría de ellos perciben una pensión mínima, y digo "mínima" por no calificarla de "ridícula".
Recuerdo cuando transcurría el año 1964 y el General Franco tomó la feliz decisión de conceder una paga extra a todos los funcionarios oficiales para conmemorar los "XXV Años de Paz", ejemplo que fue copiado por casi todas las empresas españolas.
¡Adelante; Gobierno Español! Si imitáis el ejemplo de los gobernantes de hace 46 años el éxito y el triunfo de la selección española sería inmenso y los españoles lo celebraríamos con muchísima más emoción.