En "Cartas al Director" del día 5 de julio en Faro de Vigo, un tal José Benito Vázquez, que debe ser cura o un "buen cristiano", destila odio en su carta "La obsesión socialista hacia la Iglesia Católica". No comprendo cómo un sr. cura o un creyente cristiano, que deben dar ejemplo de bondad, amor, y generosidad, pueden sentir tanto odio hacia aquellos que discrepan de sus ideas.
La Iglesia católica sólo se preocupa de sus propios intereses cuando se opone al aborto, a la anticoncepción, a la educación laica, a la eutanasia y a tantas cosas que debiera dejarlas al libre albedrío de los que confrontan esos problemas, porque la explosión demográfica no la sufren ellos; una famila cuyo marido está enfermo y no puede trabajar, con dos o tres hijos que mantener, ¿deberá su mujer seguir procreando porque unos santos varones se meten en su vida al hablarles del "Derecho a la Vida para esconder sus intenciones?
¿Qué vida van a tener esas criaturas cuando nazcan?
¿Se le puede llamar vida a un feto informe, se le puede llamar vida a un ser minusválido con su cerebro atrofiado dependiente de los demás, a esa familia que sufre junto a ese ser que no debió haber nacido?
¿Es vida, acaso, la del enfermo irreversible sin sensibilidad sujeto a una cama o a una silla de ruedasde por vida?
¿Por qué no se ocupan los Monseñores, Sumos Pontífices, Príncipes de la Iglesia y demás humildes servidores de Dios de la miseria humana, de la hambruna de esos niños que mueren diariamente en África y los países pobres, que no conocen de pastillas, de anticonceptivos ni los medios para abortar y siguen pariendo criaturas para la tumba?
No culpen al gobierno de los errores de la Iglesia y no se metan tanto en la familia dictándoles sus normas de vida que nada bueno ha traído a la humanidad, sólo enfermedades, odios, guerras y desigualdad a pesar de dos mil años de virtudes cristianas.
La Iglesia vive del engaño, los milagros, las procesiones, el oscurantismo y la Inquisición y para ella no hay crisis económicas, poíticas ni sociales porque saben sobrevivir a todas las situaciones utilizando su metamoforsis de camaleón.
La Iglesia está en contra del progreso como lo estuvo antes contra las ciencias y el conocimiento, porque el conocimiento elimina a los borregos al permitirles pensar por sí mismos, y éstos tienen la lana que ellos esquilan, pero si se salen del redil, ¿a quienes van a esquilar?
Siempre ha querido controlar la educación y tratan por todos los medios de que no se imponga la educación laica en los colegios porque perderían el control de sus ovejas.
Y perderían su poder sobre las masas sumisas sometida a sus santos, vírgenes, semanas santas, procesiones, crucifixión, sufrimiento, castigo, morbo religioso... para tener a sus corderitos sometidos a esas creencias retrógradas de velones y santos.
La iglesia apela al "derecho a la vida" contra el embarazo.
¿Y cuando la iglesia quemaba en la hoguera y mataba en el patíbulo a sus propios seguidores culpándolos de herejes, dónde estaba el derecho a la vida?