Uno de los objetivos y necesidades de los seres humanos es relacionarnos con la gente que nos rodea y la que no nos rodea. Para ello debe facilitarse la comunicación. Saber cuantos más idiomas mejor facilita la relación con más personas y culturas. Sin embargo, existe, entre otras, una cuestión a considerar:
1) El instruirse en varios idiomas a la vez puede ir en contra de los beneficios de la especialización idiomática que significa dominar con riqueza y profundidad un idioma. Pues, puede ser verdad, que quien mucho abarca poco aprieta.
Todo el mundo debe tener la posibilidad de comunicarse con su entorno próximo en el idioma que domine y no obligarle a comunicarse en un idioma que no es el suyo o que no domina. No obstante, si estamos en un entorno donde nuestro idioma es poco común tendremos que hacer el esfuerzo de aprender el idioma del entorno con el cual nos pretendamos relacionar.
Hay que facilitar la comunicación.
Por último, qué bonito sería disponer de un idioma universal en el que todo el mundo nos pudiéramos comunicar sin problemas.