Pretendo con este artículo manifestar mi opinión como delegado sindical, empleado de Caixanova y ciudadano de Vigo en un tema que aunque muchos no lo crean, nos afecta a todos. La fusión de Caixanova con Caixa Galicia, la redacción de forma apresurada de una nueva ley de cajas, para doblegar la voluntad de una entidad solvente mediante el cambio de las normas de juego, procediendo así a la fusión por la fuerza.
Como sindicalista, mi primera preocupación es el empleo y lo que no nos dicen es que con esta maniobra, no sólo se van a perder más de 1.300 empleos directos, para los que se van a destinar más de 500 millones de euros en prejubilaciones, se perderán más de 2.000 empleos indirectos, para los cuales no hay ni un céntimo de esos más de 500 millones de euros, se van a ir directamente al desempleo, van a despedir a trabajadores de empresas de auxiliares, de limpieza, de informática, técnicos de mantenimiento, etc. Como vigueses no podemos permitir que conciudadanos nuestros se queden sin empleo en un momento tan crítico como el actual, en que tener un empleo es un bien preciado. Los datos que maneja la auditoría a la carta contratada por la Xunta con un coste, según nos cuentan, de más de 900.000 euros, nos traslada que en los próximos seis años no va a haber nuevas contrataciones en la caja fusionada, cuando antes en Caixanova se ha ido ampliando la plantilla año tras año, creando empleo estable y de calidad, dando cabida en el mercado laboral a los economistas forjados en la Universidad de Vigo. Como vigueses no podemos permitir que nos arrebaten nuestra capacidad para crear empleo en las cajas gallegas. Lo más preocupante es el recorte del gasto en obra social; podemos irnos despidiendo de las escuelas deportivas, de la subvención a la cultura, de las escuelas de negocios para formar a nuestros hijos, etc. A menor inversión menor creación de empleo.
Pretenden llevarse de Vigo una institución con más de cien años al servicio de Vigo. Cuando Vigo necesitó viviendas, la caja las construyó para los vigueses a precios asequibles; cuando el sector de la pesca necesitó una ayuda Caixavigo estuvo a su lado; cuando sólo había universidad en A Coruña o Santiago, Caixavigo creó y sustentó el Colegio Universitario de Vigo, germen de la Universidad de Vigo, que permitió que no sólo pudiesen estudiar los hijos de los ricos. Gracias a ello hoy en Vigo tenemos doctores en economía hijos de empleados del naval, ingenieros en Citroën hijos de obreros de la cadena de la fábrica. Todo esto no habría pasado si no existiese una caja en Vigo.
No quiero finalizar este artículo sin agradecer al alcalde de Vigo su valentía en la defensa de esta ciudad por encima de partidismos y localismos interesados.
A todos los ciudadanos y a mis compañeros de Caixanova en particular, pido que reflexionen y comprendan lo que nos jugamos; nos jugamos el empleo de muchos vigueses, nos jugamos el futuro de esta ciudad.
Hoy el alcalde de todos los vigueses nos convoca a defender nuestra ciudad. No nos dejemos engañar, esta tarde no hay política, hay vigueses que defendemos a nuestra ciudad y hay otros que buscan excusas para esconderse detrás de ellas.
Hoy todos juntos en la defensa de nuestra ciudad.