Este Año Santo Xacobeo las cosas no pintan muy bien en el campo musical. Hasta ahora sólo se han confirmado dos actuaciones organizadas por empresas foráneas que imponen su cartel: MTV, radicada en Inglaterra, y Sónar, de Barcelona. Nada que ver con un festival de tres días tipo Benicassim, Primavera Sound o Azkena Rock. Aunque tampoco tenemos que ir tan lejos para tener un buen ejemplo. No hay más que recordar cómo fue en anteriores Xacobeos para ver que en esta ocasión no hay ni comparación. En 1993 se celebró el "Concierto de los 1.000 Años" con, entre otros, Bob Dylan, The Kinks, Neil Young, Chris Isaak, Sting, Robert Plant, John Mayall, Chuck Berry, Jerry Lee Lewis, Eric Burdon, Wilson Pickett y Bob Diddley. En 2000, el Santirock trajo a Galicia a Iggy Pop, Yo La Tengo, Sonic Youth, Asian Dub Foundation, L7, Skunk Anansie, Teenage Fanclub, Ocean Colour Scene, Sexy Sadie… Y en el 2004 estuvieron en los "Conciertos del Nuevo Milenio" del Monte do Gozo Lou Reed, Bob Dylan, Iggy Pop & The Stooges, The Cure, Muse, Echo & The Bunnymen, Massive Attack, Chemical Brothers, The Darkness… Todos festivales de tres días con un montón de actuaciones hechas desde y para Galicia y los gallegos, que atrajeron también a multitud de turistas. Señor Presidente, señor conselleiro de ultura, xerente del Xacobeo: no les pedimos que traigan a un único nombre de primera fila, no, sino que se den cuenta de que con menos dinero se puede organizar algo mucho más interesante. Recuperen la enseña del Santi-Rock o llámenle como sea, pero hagan algo ya, que hasta el 2021 esta generación no tendrá otra ocasión igual.
Rodríguez Zapatero se ha propuesto dejarle a su sucesor este país nuestro hecho unos zorros, y lo más triste es que lo está consiguiendo. Tenemos un presidente que no nos merecemos. Entre su falta de preparación y conocimientos, unido a la ausencia de conciencia, irremisiblemente está condenado al fracaso social, económico y político. Está buscando frenéticamente un salida airosa a este infierno pero todo lo que emprende es como "un viaje a ninguna parte".
Cada vez son menos los militantes del PSOE que confían en el desleal e iluso Zapatero. Perdió su hoja de ruta, carece de brújula y funciona a golpe de bandazos. Odiado por sus enemigos, temido por los amigos y dejando indiferente al resto, ha logrado producir entre sus administrados una mezcla de intranquilidad e inseguridad cada vez mayor. Es como sentirse atrapado en manos de un incompetente que todo lo confía a su suerte y dejándose llevar por la "osadía de la ignorancia". Subordinados y asesores se limitan a obedecer a su iluminado jefe que solo actua al dictado de "ese oscuro y sectario grupo que nos gobierna. Tapar y ocultar tantos despropósitos es una batalla perdida.
Parece ser que últimamente, nuestro ínclito Zapatero se pasa el día visualizando vídeos de su admirado Obama. La imitación es descarada. El inconveniente es que entre España y EE UU, todo parecido es "como un cigoto a una castaña". Cuando el presidente USA se ha enfrentado a la poderosa banca, nuestro liderzuelo de opereta ha impuesto el "pensionazo" arremetiendo contra toda la oposición e incluso sus amigos de UGT y CC. OO.
Con todo respeto... ¿Alguien cree que España será capaz de superar la crisis con ministros de la catadura de: Chaves, Salgado, Aído, etc.?. ¿Tan bajo hemos caído? Es muy posible que Sonsoles, presidente consorte e hija del sargento Espinosa, tenga toda la razón y lo que proceda sea escapar de La Moncloa y cuanto antes mejor.
La única solución pasa por la celebración de elecciones generales anticipadas para terminar con esta pesadilla. Un nuevo repunte del paro muy difícilmente podría ser soportado por la sociedad española. Alguien tiene que poner orden en España, y esa persona, evidentemente, nunca va a ser el actual presidente Zapatero.