Los abajo firmantes, tras la lectura de las declaraciones efectuadas por D.ª Margarita Leis de La Calle en el diario FARO DE VIGO del pasado 6 de enero, en el que enjuicia el borrador del nuevo Decreto regulador del uso del gallego en la enseñanza, creemos de todo punto necesario efectuar las siguientes aclaraciones.
La Sra. Leis carece de la legitimidad necesaria para emitir una opinión de tal transcendencia, erigiéndose en representante de nada menos que la Federación de AMPAS de centros concertados de Vigo, Ourense y Lugo. Para ostentar tal cargo en primer lugar debería ser la Presidenta de los centros concertados de Vigo, sin que se conozca nombramiento alguno en tal sentido, nombramiento que tendría que efectuarse mediante votación en asamblea, dado que el funcionamiento de todas las asociaciones, incluidas las AMPAS, por imperativo constitucional debe ser democrático. Por lo tanto la opinión de la Sra. Leis debe ser tomada a título personal, sin que por ello refleje el sentir de la Federación que dice representar.
Por otra parte, tienen un marcado tono sorpresivo. La alarma generada desde hace tiempo en el ámbito educativo por la regulación del uso de la lengua vehicular es de tal calado que no cabe exponer la opinión de un extraordinario número de AMPAS sin previamente consultar a sus órganos colegiados.
Y, finalmente, en cuanto al fondo, el sentir apreciado en la práctica totalidad de estas asociaciones era de franco desagrado, sino abierto rechazo, con el anterior Decreto (encuestas en la Federación de AMPAS del Sur de Galicia y en diferentes centros concertados, en los que no menos del 70% de los padres se mostraban contrarios a tal norma). Entendemos que la sensación generalizada tras la publicación del borrador del nuevo es de decepción, ya que si bien la inmensa mayoría coincide en la indiscutible necesidad de aprender gallego hasta adquirir un conocimiento equiparable (que forma parte de los contenidos académicos a regular por la Administración), muchos demandan un aprendizaje en la lengua materna, como coincide la práctica totalidad de los expertos pedagogos en todo el mundo.
En este sentido gran parte (cuando menos) de los padres de estos centros, entendemos que ambos objetivos se pueden armonizar, garantizando la lengua vehicular materna (sea gallego o castellano) en las asignaturas troncales y la otra lengua oficial en las demás, con la posibilidad de ir dando al inglés más presencia de un modo gradual.
Esta, se entiende, es una postura harto equilibrada que huye de maximalismos o dogmatismos de ningún tipo, igualmente respetuosa con ambas lenguas y que garantiza la competencia plena final en las dos, fin único que justifica el intervencionismo de la Administración educativa al imponer una determinada lengua vehicular.
Por lo tanto, por medio de la presente quiere dejarse constancia de que la opinión manifestada por la Sra. Leis en la mencionada entrevista no ha sido contrastada con las AMPAs, carece de representatividad y, mucho nos tememos, no responde al sentir mayoritario, sentir que debería de sopesarse por la asamblea antes de emitir semejante comunicado.