Ésta es, como su nombre indica, el estudio del "psique" (alma, espíritu humano, conciencia), desde un punto de vista patológico, siendo una rama de la medicina. Este fenómeno, estudiado, pero sin determinar su etiología, abarca las alteraciones psicosomáticas; así y todo, deben los enfermos medicinarse, ya que de otro modo no podrían curarse sin fármacos ni terapias.
Los psicópatas son de diversa índole: oligofrénicos, idiotas, esquizofrénicos, histéricos, maníacos, depresivos, etc. Estas enfermedades mentales, unas tienen cura, otras no, pero las más requieren de psicotropos, debiéndose tomar por un periodo de tiempo corto, largo o de por vida. No todas las dolencias son irreversibles, pero por ejemplo una persona que ha tenido un brote esquizofrénico no puede curar su enfermedad por sí sólo, por encontrarse en una situación especial, no pudiéndose curar sin medicinas que lo instalan en la "normalidad", que tal vez no sea lo que él quiera, pero es la que le es dada, y, como tal hay que aceptarla.
La antisiquiatría se basa en la evolución del paciente enfermo a través de su medio, quiero decir, en el foco en el que se produjo su crisis, y partiendo de ahí, que evolucione hasta conseguir su curación; pero el medio, la situación del afloramiento de la enfermedad es y será el mismo, por lo que hay una disfunción, y, aunque quiera él ser sano, sería a instancia de su propia sociedad que lo educó e hizo crecer.
Otra cosa es que el facultativo diagnostique y medique bien al enfermo. Por otra parte, hay más enfermos mentales porque las situaciones afectivas no son como quisiéramos o debieran ser porque hay problemas sociales puntuales: ludopatías, desarraigos, abusos de autoridad, violencia de género, violaciones, manías, etc. Como curiosidades les cito enfermos ilustres y genios: Dalí, Kafka, Goya, etc. También podríamos aventurar que los locos son los cuerdos y la sociedad es la enfermiza. O dicho de otro modo: en los centros de salud mental no son locos todos los que están ni están todos los que son.