Con dolor acabo de leer la noticia. La colección etnográfica destinada a crear un Museo en Gondomar ha sido parcialmente destruida por el abandono y por una inundación. Era una colección de piezas selectas de alto valor histórico, de gran rareza y más de cien años de antigüedad, organizada por oficios y producciones. Era un homenaje a nuestros antepasados y una lección de esfuerzo y sabiduría. Una gran colección para iniciar un gran Museo Gallego.
Hace siete años yo propuse al Concello la creación de un Museo Etnográfico. Mi proyecto fue aprobado con entusiasmo. Este Museo iba a marcar un hito cultural sin precedentes en la historia de Gondomar y a dar un prestigio a la villa de enormes consecuencias. A este proyecto dediqué muchos años de estudio, de búsqueda y esfuerzo, recorriendo pueblos y ferias con frustraciones e ilusiones, limpiando, tratando y restaurando sin reparar en tiempo ni sacrificios. Sólo soñaba con la proyección social de mi colección y en Gondomar.
La colección se entregó al Concello en 2002 en perfecto estado de conservación. Todas las maderas habían sido tratadas químicamente. También entregué un esquema detallado del Museo y de su proyección hacia el futuro. Al cabo de un tiempo me enteré de que la colección estaba amontonada sin cuidado alguno en condiciones lamentables de humedad, temperatura, abandono y desorden. Ante los riesgos me ofrecí repetidamente por escrito al Departamento de Cultura y al propio señor Alcalde para ayudar, gratis, al mantenimiento temporalmente. No recibí respuesta alguna ante mi asombro y preocupación. Pasaron seis años, a pesar de mis advertencias, en completo abandono y desorden. El deterioro era inevitable y se coronó con una inundación previsible. Veo las fotos en la prensa y se me cae el alma de rabia y tristeza. Perdón a Gondomar, perdón a la cultura y gracias al periodista por informarnos. Esperemos que parte se pueda recuperar y devolverla a la vida, y que el proyecto se retome; Gondomar no puede perderlo. Yo sigo investigando.
Hoy es un día triste para todos los que amamos Gondomar, y de vergüenza para los responsables de esta desgracia. Decía Salvador de Madariaga que los gobiernos que menosprecian la cultura inducen a los pueblos a la incultura perpetua.