Muy señora mía, ya en su segunda carta, no por menos esperada, dejó de sorprenderme su respuesta, no tanto por el fondo (que se veía venir) sino por la forma... y como no hay dos sin tres... Vuelve la mula al trigo!!!
Claramente su postura es anticlerical, no atea, considerando esta última una opción perfectamente respetable. De la aconfesionalidad de un Estado al Anticlericalismo hay mundo, al igual que se puede ser ateo y sin necesidad de ser anticlerical, pues no hace falta quemar iglesias para no compartir lo que dentro de ellas se predica. La falta de argumentos, le hace falta nuevamente recurrir a Franco y a la dictadura, y sinceramente, creo que es momento, después de 34 años, de pasar página..., pensé que todos, los unos y los otros habían hecho el esfuerzo de pasar página.
Está claro que no coincidimos ni en ideas, ni en creencias, y se lo digo desde el respeto y con educación: leer ilustra, siempre que sea capaz de digerir y asimilar lo que se lee. El problema de leer a los mismos y utilizar argumentos de manera repetida (aunque sean falsos) como los que usa, es que se puede llegar a cometer barbaridades argumentales "en nombre de la libertad de pensamiento o confesión". Se llega, en la mayoría de los casos, a confundir las témporas con el culo... cuando la única relación que existe entre ambos es que las témporas eran los períodos litúrgicos dedicados a la plegaria y penitencia (en algunos casos ayuno) y el culo, al sufrir el organismo, una menor ingesta de alimentos por esas penitencias (voluntarias, por otra parte)... pues realmente tenía menos "protagonismo", por decirlo de manera educada.
No sé qué celebrará en estas fechas, si es que celebra algo; no sé si tendrá motivos para alegrarse, no sé si en algún momento disfrutó de la ilusión de estos días, no sé si alguna vez entendió el concepto de perdón, o el significado de la Navidad, pero... realmente ni lo sé ni me importa.
La gente de bien en estas fechas nos deseamos felicidad, nos deseamos paz, nos deseamos amor, en general cosas buenas... vaya, que lo que importa es el buen rollito..., nadie piensa en revancha, en eliminar, en erradicar, en borrar,... en definitiva, en excluir, en intolerancia (que es a lo que huele su carta).
La anunciación a los pastores fue: "Paz a los hombres de buena voluntad, (le aclaro que cuando dice hombres se refiere al género humano, no vaya a ser que también aproveche para despotricar contra el ángel por su comentario claramente sexista, y termine denunciándolo ante el Ministerio de Igualdad, y al final Bibiana venga a reivindicar el derecho a abortar de María...).
Pues eso, que le deseo que tenga una feliz Navidad, y por favor una vez pasadas estas fiestas, no deje de verse lo suyo, pues sino es enfermizo, seguro que termina desarrollando una patología...
A pesar de ser redundantes, le deseo que pase una feliz Navidad.