Está visto que, aquí en el sur, no se puede trabajar tranquilo nunca. Ahora desde "otros sitios" se han empeñado en cargarse a Caixanova por obra y gracia del capricho de "personajes" que ya han demostrado que como gestores económicos son pura negación. Nos empachan e intoxican con noticias y declaraciones, de lo conveniente que es la "fusión de la cajas gallegas". Entendemos que algunos medios de comunicación crean y hagan noticias a favor de la "fusión", pues están en su línea, la de ser la voz de su amo, incluso no tienen ningún escrúpulo en usar todo tipo de estómagos agradecidos para hacer opinión y tapar así su incompetencia. Lo que no debemos consentir es que, cada vez que estos seudo-columnistas, quieran hacernos creer lo que escriben, nos acusen de localistas que ¡¡ya está bien hombre!! Cada vez que exponemos nuestros estudios, nuestros proyectos, nuestros razonamientos, nuestas inquietudes, nuestras carencias, e incluso nuestras reivindicaciones legales, se nos tacha de localistas, sabiendo que con las evidencias siempre demostramos lo contrario.
Caixanova ha dejado muy claro la tranquilidad y la normalidad con que todo su equipo técnico y humano está afrontando el día a día con estas presiones y que su prioridad máxima es velar por la conservación de la más eficaz y eficiente contribución económica y social a su entorno de actuación, como lo es nuestra comunidad.
Aunque esto también lo tienen claro los "personajes" a los que me refería con anterioridad, estos quieren conseguir, con una "auditoría" de la firma de sus amigos, tiempo para seguir presionando y hacer "opinión", por si hay algún resquicio para provocar la "fusión".
Esta situación nos recuerda el paralelismo con el Plan Palacios, aprobado en sesión plenaria el día 6 de julio de 1934 y divulgado en distintas conferencias informativas por su autor.
...El teatro García Barbón donde Palacios explicó su obra y beneficios para esta ciudad se hallaba completamente invadido por personas de todas las clases sociales y profesionales. Para su charla explicativa utilizó proyecciones. El público le ovacionó diferentes veces. El diario FARO DE VIGO hacía este comentario en sus páginas el día 6 de septiembre de 1934.
Meses más tarde, también, "personajes" caprichosos fueron ganando tiempo y sedimentando posiciones, consiguiendo que se renunciara a todo lo actuado con anterioridad y conseguir la anulación de un plan que ellos no aceptaban.
La "sentencia" dictada con fecha 4 de febrero de 1939 significa el fin del Plan Palacios y lo que es peor, el comienzo de lo que la ciudad de Vigo quiso llegar a ser. (Fragmento del libro: Desarrollo y deterioro urbano de la ciudad de Vigo del arquitecto, José Luis Pereiro Alonso).
Desde el sur, esperamos de corazón y con sentidiño no caer en la trampa de la zanahoria, no perdamos otra oportunidad y Caixanova como marca de identidad siga con libertad, fortaleciéndose con eficacia, solvencia y competitividad, apostando como hasta ahora por potenciar empresas, personas, familias y destacada obra social que todos conocemos en Galicia.