A mediados de este mes de noviembre muchos políticos, incluso del mismo partido de Francisco Camps, se despacharon a gusto censurando la frase pronunciada en las Cortes por el presidente de la Comunidad Valenciana: "… le encantaría coger una furgoneta, venirse de madrugada a mi casa y por la mañana aparecer yo boca abajo en una cuneta", contestándole a Angel Luna quien, entre otras lindezas por el estilo, le había "piropeado" calificándole de enajenado mental.
Si al señor Luna y compañeros de partido, la desdichada frase les recuerda un asesinato; hecho realizado por agentes uniformados al servicio del Gobierno republicano en el año 1936, debería achantarse y "tragarse" el sapo de cada día, que les va incluido en el sueldo a los políticos, ya que desgraciadamente cosas parecidas, las oímos con demasiada frecuencia en eses eternos ritirrafes de Las Cortes Españolas.
Hemos oído a tertulianos criticadores generalmente del Gobierno Socialista, y leído crónicas de periodistas que tenemos por serios y moderados, como acribillaron sin piedad al señor Camps, y uno que ni es periodista ni mucho menos, se pregunta: ¿Cómo a nadie se le ocurrió contrarrestar las iracundas críticas contra Camps, mencionando el hecho de que casi todos los días, desde que el señor Zapatero es Presidente del Gobierno, nos muestran en la tele, y en primeras páginas de diarios, las calaveras y huesos de personas asesinadas hace más de 70 años y sacadas de las fosas ahora, porque se ha oficializado una "memoria histórica" sólo para los asesinados de uno de los dos bandos?
Qué será más contrario a la cicatrización de las heridas de la guerra civil española: ¿Mostrarnos a diario los restos de personas asesinadas a raíz de la contienda, o soltar una desafortunada frase, en un momento de acalorada discusión? Los socialistas tuvieron 14 años de gobierno y no abrieron ninguna fosa. ¿Quiénes y porqué se reabren ahora las heridas…?