El reciente secuestro del "Alakrana" nos ha dejado algunas cuestiones sobre las que reflexionar:
¿Quién manda en un barco? A esta pregunta surge la respuesta lógica: el capitán. El capitán es la máxima autoridad a bordo de un barco, sea de pesca o mercante. Sin embargo, en este reciente secuestro del Alakrana hemos observado que la voz cantante la tuvo el patrón de pesca. Recordemos que la figura de patrón de pesca es la de la persona responsable de la pesca, que tradicionalmente es una persona de confianza del armador o dueño del buque, que como es lógico lo que pretende es obtener beneficios económicos, para lo cual dota al patrón de los medios necesarios: un buque y una persona que lo pilote. Pero no nos engañemos, aunque el patrón sea la persona en la que confía el armador para que le consiga beneficios, el capitán es el que responde jurídicamente de la embarcación y sus tripulantes mientras dure la singladura. El capitán despacha el buque, para lo que tiene que contar con la titulación profesional correspondiente, mientras que el patrón puede tenerla o no. De hecho hay muy buenos patrones de pesca que no tienen absolutamente ninguna titulación. Pues bien, en todo este proceso del "Alakrana" ¿dónde estaba el capitán? De hecho, según me he podido enterar por los medios, hasta el cuaderno de a bordo fue redactado por el patrón.
Pienso que ya es hora de que pongamos a cada profesional en su sitio, y con todos mis respetos al Patrón, el que debería haber tomado la responsabilidad del barco y sus tripulantes, desde el primer momento, era el Capitán.
Otra cuestión que merecería una reflexión a fondo es la de la bandera. Sé que la bandera española está como proscrita en los atuneros vascos. Pero claro, presumir de independencia es muy fácil cuando otros te sacan las castañas del fuego. Repito, merece un análisis que se escapa del alcance de estas líneas. Pero respecto a los políticos de Madrid, ¿qué podemos decir de Dña. Carma, Sr. Moratinos y Sra. Vicepresidenta? Pero sobre todo ¿dónde estuvo la Ministra de Pesca Sra. Espinosa? Después del ruido que formaron las familias, ruido que dicho sea de paso fue alentado por los propios piratas ya que no veían actividad alguna en el Gobierno para solucionar el secuestro, nuestro Presidente Sr. Zapatero se proclamó responsable de la operación.
Previamente se habían proclamado responsables Dña. Carma y Dña. Teresa. Muchos responsables pero la que tenía que haber dado la cara desde el inicio era la Ministra de Pesca y ésta estaba desaparecida en combate. Que si Operación Atalanta, que si negociaciones diplomáticas, nuestros marineros no veían salida. Pienso que un Estado democrático moderno tiene que velar por la seguridad de sus miembros y de sus bienes, y en el caso de nuestra flota atunera (sean vascos o gallegos) la seguridad pasa por tener militares a bordo. Militares que, dicho sea de paso, deben estar tragando bilis por los ridículos que les mandan hacer los políticos. Pues nada, se rechaza la propuesta. ¿Cuándo se van a dar cuenta nuestros gobernantes que no se puede derrotar a besos a un pirata? Nuestras fuerzas armadas seguro que están preparadas y dispuestas para defendernos. Empecinarse en que todos somos buenos y el mundo está lleno de seres angelicales es no vivir en este planeta.