A nadie sorprende que nos digan con frecuencia: "Fue incautado el mayor alijo de… con 10, 15 ó 20 detenidos"… ¿Tendrán todos éstos plaza para entrar por las puertas principales de las prisiones y ser atendidos cómodamente, con derecho a cama, comida y Seguridad Social o saldrán seguidamente por la puerta trasera, dispuestos a trabajar con mejor técnica?... Su represión ocupa buena parte de la autoridad, (que dicho de paso, lo está haciendo bien) y a altas jerarquías de la Administración. ¿Se dan cuenta del gasto que estos servicios representan? ¡Ah, pero el que quiere y puede, la sigue teniendo a su disposición por lo que todos estamos viendo!
La alcoholemia no es menos y salvo las elementales medidas de prohibición en la conducción de vehículos o manipulación de máquinas, su uso es de entera libertad, se emborracha quien quiere a sabiendas de cuanto le puede perjudicar. Claro que ir más allá… ¿qué sería de tanta industria y mano de obra y, por supuesto, de los ingresos del propio Gobierno?
¿Y el tabaco qué? Pues sí, igual. Bien que se prohíba para no molestar a los semejantes y más como protección sanitaria, pero después ocurre tres cuartos de lo mismo, parece que va en aumento su uso, y aún cuando se les dice que mata, el que quiere… o no puede, no le diga Vd. que no fume o prepárase para oír lo que a lo mejor no quiere. Y no deja de ser otro magnífico renglón para las arcas del Estado.
Señores, no seamos hipócritas… ¿Por qué no hacemos igual con la droga? ¡Libre! Sin miedo. Que está ahí… Con esa droga a la que muchos quisiéramos desterrar por todos los medios, (y que tantos gastos origina que tenemos que pagar entre todos) pero no se le ve fin. ¿Qué puede pasar si al que está "enganchado", al que tiene adición y no puede, no tiene fuerza de voluntad para oponerse a ella, una vez acreditado, se le facilite por medio de la Seguridad Social, como un paciente más? Se eliminaba la imperiosa necesidad para aquellos que no pueden y quieren o tienen que "surtirse" mediante el medio que sea, robando o incluso matando, así las muertes frecuentes que nos dicen por ajuste de cuentas y tantos otros desatinos. ¿Qué pasó con la ley seca americana y muchos, muchos años antes con la prohibición del vino por los árabes?
Nada, basta que se prohíba para que la curiosidad te lleve a "probar". Me figuro que tendrá sus inconvenientes, ¿pero Vd. qué me dice?