Estos días la Xunta se ha dirigido a la concejalía de Medio Ambiente del concello de Vigo para amenazar con el cierre del zoo de A Madroa si no se cumplen las estrictas normas aplicables por la UE al respecto de estos recintos. Como concejala del ramo, Chus Lago se encuentra, pues, con una situación inesperada y preocupante.
Lo que hoy Vigozoo es y por lo que se pretende sancionar a nuestra ciudad viene de largo. Para empezar, el Sr. Fraga y el Sr. Touriño tienen en su debe no haber invertido un duro durante veinte años en el único zoo de Galicia.
Con el PP tuvimos la "fortuna" de encontrarnos con varios conselleiros durante dieciséis años, entre los que destacó el Sr. Del Álamo, y que ningunearon al zoológico al no haber hecho ni una mísera visita al mismo en todo este tiempo; menos aún es lo que han invertido: cero euros. Del Álamo es el "cerebro" que pretendía situar en Pontevedra el centro de interpretación del Parque Nacional Illas Atlánticas. Primer responsable.
En los cuatro años de mandato de Touriño estuvo al frente de la consellería Manuel "Pachi" Vázquez, ahora secretario xeral del PSdeG. Su labor fue nula al respecto, ya que desconocía que en Vigo hubiese el único zoo de Galicia, según me reconoció a mí ante testigos. Por tanto, inversión cero. Segundo responsable.
Con motivo de la catástrofe del Prestige, la Xunta creó con otros organismos la Fundación Arao en pro de la defensa del medio ambiente. Como muestra de su labor destacó la partida de tres millones de euros para cerrar el recinto de las focas del acuario de A Coruña.
Y por fin el colmo de los colmos: construir un puerto exterior de mil millones de euros (con evidentísimos intereses políticos y electorales) en lugar de un puerto refugio, de modo que aún no se sabe qué se haría con otro Prestige porque, además, no existe siquiera un protocolo de actuación decente. Curiosa manera de preservar la naturaleza.
Si la Xunta tuviese un poco de vergüenza habría convertido A Madroa en un parque natural de referencia de la fauna y la flora en Galicia y se evitaría esta amenaza de la UE.
Después de la dejación de funciones durante dos décadas, ahora el conselleiro de turno amenaza a la parte más débil y menos culpable, a Chus Lago y su concejalía.
Es posible que cierren Vigozoo, pero con ello deberían cerrar con candado la consellería de Medio Ambiente por inoperante, nula e irresponsable.
Por cierto, la ministra de Medio Ambiente es de Vigo. ¿A qué espera el Sr. alcalde para negociar con la Sra. Espinosa la conversión de A Madroa en un zoo de primerísima división en vez de lamerse las heridas con una frustración más?
Éste es el escaparate de la magnífica política medioambiental en Galicia. ¿No es atroz?