Le diría a las autoridades del pueblo, que hagan y no prometan. Que vigilen en lo que hacen para que se cumpla "el por qué se hace".
Con el Plan E se hacen aceras, tuberías (agua, luz, tv...), todo necesario, hasta parecía que todo iba bien.
El día 5 de octubre llegó la primera inspección a las vías y obras; los rapapolvos de la inspectora (la lluvia) fue tajante. Esto es una porquería, el agua corre por sus calles como si para ella fueran hechas. Si esto no cambia (pone la inspectora en el informe) cuando llueva, ven a Ponteareas con botas, por si acaso.
Se olvidan de las señales, no se ve a nadie controlando el tráfico. Los automovilistas ya no hacen caso ni de las direcciones prohibidas, una porque ya no saben por donde ir y otra porque las autoridades no se enteran. Le dijo a un conductor:
-¡Oye, vas por dirección prohibida!
-¡Pues no vi la señal! (es que no la había).
Menos promesas y más hechos.
Que si problemas con el Instituto. Que si antes de acabar el verano, rotonda en la salida a Salvaterra. Que si aprobados el PXOM. Que si aparcamientos subterráneos. No a las promesas, sí a los hechos.
Ponteareas espabila, si no nunca serás ciudad... ciudad.