Sin ánimo de molestar a la SGAE me permito tomar prestadas algunas palabras de tan bonito bolero. Y viene al cuento lo de bolero, pues también tiene la acepción de mentiroso.
Bueno, vayamos al meollo. La capacidad de perder la memoria de nuestros políticos roza el alzheimer intencionado. Ahora resulta que quieren reconvertir la vieja cárcel de nuestra ciudad, cito textualmente: "A Coruña podría contar con su primer parador al pie de la Torre".
Cierto que tiene guasa el asunto, de penal de pobres a descanso de ricos. El asunto no llamaría en absoluto mi atención si no fuera porque, desde el ayuntamiento, llevan años lanzando propuestas de reutilización para distintos fines. Unas más acertadas que otras, pero todas ellas con una mayor sensibilidad hacia los vecinos de esta ciudad.
Se pensó en un centro de reinserción social, un gran centro de servicios sociales, una residencia para personas de avanzada edad, un gran centro de ocio para la juventud, un museo, etc. Pero no, al final harán un parador. No sé si lo saben, con una palabra tan humilde se refieren a un hotel de lujo.
Ahora nos dirán que esto traerá empleo, gastos por parte de los turistas en los comercios y restaurantes, inversiones… ¿Se lo creen? Permítanme dudarlo pues conozco casos similares en otros lugares. El turismo de parador es bastante elitista, no me lo imagino tomando un vino y una tapa en "Casa Pepa" o comprando lencería en "Gayumbos Castiñeira". De hecho no creo que se atrevan a pasear por la mayoría de las calles de nuestro vetusto barrio.
Ya, ya lo sé, están pensando: "Otro chiflado que no quiere el progreso". Quizás tengan razón, quizás ya mi cerebro comienza a fallar, quizás me vendría bien ir pensando en buscar residencia, quizás me faciliten una habitación en el nuevo parador…
"...y, la verdad, no sé por qué, se me olvidó que te olvidé, a mí que nada se me olvida…"