Un fin de semana de abril en un lugar hermoso, donde el sol brillaba como nunca, puedo decir que se hizo realidad uno de mis mayores sueños: Ser feliz. Esto se lo debo a una serie de personas hermosas tanto por dentro como por fuera. En ellas/os sólo fluye la bondad, el cariño... que mas voy a decir, todo es bello en este grupo de seres humanos.
Necesitaba escribir esto en señal de agradecimiento hacia ellos/as por el bien que me han hecho, por ellas/os mismas/os.
Gracias amigos/as por todo lo que me ofrecisteis, por los que he aprendido con vosotros/as; siempre os llevaré en mi corazón. Por supuesto, sabéis que podéis contar conmigo para lo que os haga falta; sois unos soles.
La amistad es lo más bello que hay en este mundo; no hay dinero que lo pague.
Como dijo el poeta libanés Kahlil Gibran: "La amistad es siempre una dulce responsabilidad, nunca una oportunidad". Cultivémosla todos los días del año.
Miles de gracias, nunca me cansaré de decirlo, mis queridos/as amigos/as.