Comenzaron diciendo que todos aquellos que preveían una crisis eran antipatriotas. Luego dijeron que no era para tanto, que acabaríamos 2008 superando el 3% del PIB, y acabamos más bien por debajo. Continuaron negando la crisis hasta después de las elecciones de marzo, tras las cuales se comenzó a oir por primera vez de labios del Señor presidente de esta nación, la palabra crisis. Luego, afirmaron que tenían la receta mágica, y nos vendieron el Plan-E como la piedra filosofal que todo lo cura, cuando la verdad es que ahora en octubre volverá a subir hasta cifras galopantes el paro. Ahora, cuando repunta el paro en septiembre nos venden la moto de que hay datos positivos, pues el paro crece con menos velocidad que antes (lógicamente, pues cada vez habrá menos gente que tenga trabajo y se pueda quedar desempleado). Todos estos datos me llevan a dos hipótesis:
1. Que son unos incompetentes y por tanto incapaces de prever las cosas con cierta anterioridad y por tanto deben dimitir.
2. Que nos mienten a sabiendas y por tanto, también, deben dimitir.