|
|
|
HEMEROTECA » |
|
Como yo, cientos de ciudadanos de Vigo, se preguntan, que será de nosotros, cuando las obras hayan terminado.
Ya no tendremos a ese martillo pilón, picando a las ocho de la mañana bajo nuestras ventanas, para ahorrarnos el molesto despertador, ni el ruido de la hormigonera, impidiéndonos oír los insulsos programas de la tele, total ¿para lo que hay que ver?.
¿Qué pasará cuando no tengamos la calle llena de amables obreros, diciéndonos cosas bonitas y recordándonos que hacer dieta merece la pena, aunque ellos se estén metiendo entre pecho y espalda, una barra de pan entera, con cuarto y mitad de chóped y queso?
¿Quién guiará nuestros pasos, cuando retiren esa cantidad ingente de vallas amarillas y tengamos que volver a caminar por las aceras?
¿A que dedicaran el tiempo, todos esos vecinos, que se agolpan ahora, alrededor de las verjas, para demostrar sus dotes de ingenieros, espeleólogos y capataces?
¿Y de todos esos resignados deportistas, que están luchando para convertir, el salto de zanja, el zanjin con carrito, o los cien metros acera con obstáculos, en deporte olímpico?
¿Qué será de los pobres comerciantes, que no tendrán una pasarela delante de su negocio, para que la clientela se entretenga haciendo equilibrios?
¿Y de los conductores, que no tendrán que hacer caravana, perdiendo la oportunidad de desahogar las frustraciones y el estrés, insultando a los del casco y la excavadora?
Pero no perdamos la esperanza, estoy convencida de que nuestro insigne ayuntamiento escuchará nuestras súplicas y encontraran otro motivo para comenzar obras nuevas, una vez concluidas estas.
|
|
| CONÓZCANOS: CONTACTO | FARO DE VIGO | LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES | CLUB FARO DE VIGO | ACERCA DE ED. GALEGO | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||