|
|
|
HEMEROTECA » |
|
Incluida entre las actividades industriales y comerciales que durante varios años se han venido desarrollando en este municipio, la elaboración y comercialización de pan ha sido una de las más importantes. Desde casi un centenar de años, la panadería fundada por Manuel Souto Casal, procedente de Arzúa, radicado en Beariz, después de haber trabajado como panadero en un horno, filial de la conocida panadería "Pan de Soutelo", sirvió para que aquel artesano del pan esparciese con las hogazas y panes de su elaboración el nombre de Beariz por diferentes lugares de las provincias de Ourense y Pontevedra. Sucediéndolo sus familiares hasta culminar su andadura en poder su nieto José Lamas Souto.
Sin embargo ni el prestigio ganado durante varios años ni la calidad del producto, han sido suficientes para que el "Pan de Beariz", haya resistido el impacto de decadencia que a lo largo de los últimos veinte años vienen padeciendo los términos de Beariz-Avión y A Lama, consumidores en una buena parte del pan de Beariz.
Así como actividades comerciales o industriales, han sido clausuradas, porque la política practicada por los regidores no ha sido la acertada, o mejor dicho la que debiera practicar para evitar la despoblación, ahora se dejan notar sobremanera los defectos que estos gobernantes aferrados en la poltrona, propiciaron dejar pueblos vacíos y colegios sin alumnado, donde los puestos de trabajo no se vislumbran por parte alguna, a no ser que se ponga en marcha algún obradoiro, o que el listillo de turno sea amigo del mandatario quien le proporcionará un trabajo de improvisado barrendero o de conductor de alguno de los vehículos municipales, temporalmente.
Pero el pan de Beariz, caminó por unos cauces comerciales, ajeno a cualquier tipo de marrullerías, solo con el único afán de hacerse exquisito y apetitoso.
Sin embargo esta panificadora que desde hace unos dos años dejó de seguir la trayectoria familiar pasando a otros propietarios fue incapaz de sobreponerse a los avatares que tanto esta actividad como otras de parecida índole, han venido padeciendo por la falta de clientela.
Ahora los clientes de este establecimiento, se barajan varias hipótesis, porque algo inesperado habrá ocurrido para que esta factoría artesanal del pan, haya arriado bandera, como otras actividades más lo han hecho.
Así Beariz cada día sigue perdiendo sus pañales que le amparan en la existencia. Y el agua de "A Picota", que hizo exquisitas las hoy ya añoradas bolas, solo les queda a los bearicenses para lavar viejos rostros de quienes siguen luchando por la existencia esperando cada mañana el toque de cornetín, que anuncia la llegada del vendedor de pan o del pescado fresco de la ría.
¡Qué vida cuartelera!
|
|
| CONÓZCANOS: CONTACTO | FARO DE VIGO | LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES | CLUB FARO DE VIGO | ACERCA DE ED. GALEGO | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||