Con fecha 24 de julio recibo de Fenosa la comunicación del envío de la factura a la entidad bancaria para su cobro de la cantidad estimativa de 88,57 euros. Considero que dicha cantidad es abusiva, por cuanto durante los meses de invierno, en los que se consume más energía debido a la calefacción principalmente, y concretamente en el período de 14.01 a 12.02.09, –el mes de más consumo– supone la cantidad de 71,14 euros (consumo real), mientras que en los meses de verano no suelo subir de 35 euros, por lo que claramente se observa que supone el doble del importe del consumo. Si tenemos en cuenta que vivo sola, tengo bombillas de bajo consumo y electrodomésticos clase A, podemos deducir que no puede sobrepasar el importe del consumo, como mucho, la cantidad de 70/72 euros en los meses de invierno y 35/37 euros en verano. Para mayor abundamiento en la comunicación de 24 de julio aparece un gráfico con mi historial de consumo real y estimado medio durante los últimos 12 meses, observándose que los meses de junio, agosto y octubre son los más bajos de dicho período.
Considero, que si bien es cierto que Fenosa realiza al siguiente mes el ajuste de la diferencia del gasto real y lleva a cabo la devolución correspondiente, también es cierto que dicha cantidad supone un gran montante para la empresa Fenosa, puesto que suponiendo que (para poner un ejemplo) tenga 5 millones de clientes, a 30 euros por cliente por 6 meses al año, ese dinero depositado en el banco a un interés, como es lógico, mayor que el que le dan a un particular, supone una cantidad de 300.000.000 euros al año que le proporcionan los correspondientes intereses, por lo que he procedido a devolver el recibo y solicitar mediante comunicación telefónica a Fenosa que expida los recibos por una cantidad más acorde con el mismo real.