Hoy hablamos de política, industrialización, crisis... de cómo está este mundo. El tema que está en el candelero es la situación de todos los países afectados por la crisis económica.
Pues para cambiar de tercio un poco, hoy quiero hablar de la Sanidad pública, la que muchas veces criticamos. Pedimos y exigimos que mejore, porque a veces esperamos por una cita médica siete u ocho meses, un año, o cuando llega el día el paciente ya ha fallecido… Nos quejamos del trato de los empleados, de muchas otras tantas cosas…
Pues hoy doy gracias de ser española y de disponer de la Sanidad pública que tenemos. Siento tener que decir que nunca uno valora lo que tiene hasta que no lo pierde: cuando estás lejos de tu país. Eso sí que es penoso, lamentable. Te encuentras desamparado, pensando si ése ha sido el lugar donde el señor perdió las zapatillas, o qué es realmente.
Ver falta de medios, carecer de tantas cosas... eso hace pensar, reflexionar sobre lo duro que es ver que sólo puedes correr mejor suerte pagando. Sí, el dinero. Por Dios, ¿en qué nos estamos convirtiendo? ¿Vivimos en un mundo de locos?
Siempre pensé que ante todo lo primero era el paciente, pero veo que el dinero es lo que mueve nuestro mundo. Espero y ruego que esto no suceda nunca en España. He tenido el privilegio de hacer prácticas en un hospital español, y he visto cómo es posible trabajar sin tener que manejar dinero, donde lo primordial es el enfermo. Eso es lo que otros países deberían mejorar e invertir más en sanidad.
Espero que nuestra sanidad nunca cambie, sólo a mejor. Hoy rompo una lanza a favor de esa sanidad pública española que sé que aún debe mejorar y lo hará…
Como colofón, sólo decir que a veces hace falta cruzar el charco para ver la realidad de ahí fuera, ésa que muchas veces no queremos ver… o no creemos por desconfianza…