En esta ciudad llamada Vigo, cada vez está más patente el hecho de que las concejalías no saben ni por donde andan.
Por una parte, luchan denodadamente por la eliminación de ruido nocturno los fines de semana prohibiendo las reuniones de carácter lúdico en la calle, y por otra, permiten a servicios públicos como la recogida de contenedores de vidrio y limpieza de alcantarillado, trabajar a altas horas de la mañana con el elevado ruido que ello supone.
Hace pocos días, a las seis de la mañana, no pueden ustedes ni imaginarse el tremendo estruendo producido por el camión de recogida de vidrio.
El pasado día 27, a las tres de la mañana, el camión de limpieza de alcantarillado, con su elevado ralentí del motor del camión para poder realizar dicho servicio, a unos decibelios que puedo asegurar, muchísimo más altos que los de tres o cuatro personas reunidas a la misma hora el sábado por la noche (por cierto, estoy escribiendo estas líneas a las cuatro de la mañana, dándole las gracias al concejal que corresponda por permitir estos hechos, y desvelarme el resto de la noche). Teniendo en cuenta que bastante estresados estamos los vigueses, fruto de la vorágine de obras que estamos sufriendo en nuestras carnes, por favor, déjennos dormir en paz, hagan las cosas bien de una vez por todas y organicen este tipo de servicios para no perjudicar a sus ciudadanos.