Esa es la palabra más educada que despierta en mí la actuación de nuestro 092 policía local, todo un ejemplo del "proteger y servir" americano.
Les relato los hechos:
Encontrándome en una cafetería de Sanjurjo Badía, en la rotonda del nº 210, observamos todos los presentes, absortos, una disputa de género en toda regla. Lo primero que yo vi fue a la mujer refugiarse en un portal (216 p-1 para ser exactos) y al hombre dar patadas brutales al portal para intentar abrirlo con la consecuente bajada de los vecinos, asustados, para ver qué pasaba. Acto seguido, la mujer salió (no sé si por vergüenza ante los vecinos) del portal y reanudándose la disputa se me ocurrió alertar a dos agentes del 092 que estaban ¡justo enfrente!, delante de Caixagalicia.
Mi sorpresa llegó cuando al explicarle a uno de los agentes la situación, ni me miró a la cara y siguió escribiendo en un papel (supongo que una multa), incluso le señalé a la pareja, que estaba a escasos metros y ni se inmutó. Su compañero simplemente me preguntó: "¿Son hombre y mujer?", a lo que asentí y el mismo agente me dijo: "Ahora vamos. Muchas gracias, caballero".
Regresé más tranquilo a la cafetería donde los allí presentes, perplejos, observamos la falta de actuación de estos dos "agentes de la ley".
Durante unos 10 minutos estuvieron de pie, haciendo tiempo y después simplemente se marcharon.
Acto seguido llamé al 092 para denunciar esta situación y me derivaron a papeleos, al Concello, etc. de lo cual deduzco que puedes denunciar por teléfono el robo de un bolso pero no a un policía, porque según el telefonista: "Tendría usted que firmar"...
Yo simplemente, les propongo a quienes lean este artículo que reflexionen acerca de lo siguiente: no hace muchos meses, la controversia generada a raíz del "Caso Neira", llevó a los medios de comunicación, personajes públicos, autoridades, etc. de este país a reconocer públicamente un maltrato, a denunciar a quien agrede a una mujer, pues si no denunciamos nos haremos cómplices de un delito tan grave, de tal manera que, en el momento en el que un ciudadano cualquiera decide denunciar un hecho tan deplorable que está ocurriendo ante las narices de dos agentes, nada menos, éstos deciden prestar atención a una multa, infinitamente más importante que la integridad de una persona. Pues bien, señoras y señores, si éste es el ejemplo a seguir, ¿para qué tanta polémica? ¿para qué tanto debate mediático? Si los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado (que repito, están para proteger y defender al ciudadano) miran hacia otro lado, ¿por qué no hacerlo nosotros? Ah...ya recuerdo...porque si no seremos cómplices...
Llegados a este punto cabe preguntarse: ¿qué es mejor?... ser un "profesor Neira", denunciar, o simplemente tomarte la justicia por tu mano, armada con un bate, ante la pasividad de las fuerzas del Estado para luego, aún encima, acabar en la cárcel.
Se lo pregunto a usted señor alcalde, puesto que ni yo, ni todas las féminas que conozco nos sentimos protegidos, y mucho menos amparados por la "Ley".