De entre las buenas cosas que nos ofrece el Faro de Vigo destacaría el suplemento "Estela". Los temas, los textos, las fotografías, suelen estar muy cuidados. Se adivina que quienes lo elaboran no escriben sometidos a la presión de la inmediatez, sino que cuentan con al menos un par de días –es decir, una eternidad, dentro de la medida del tiempo del periodismo- para dar contenido y forma a sus aportaciones.
La entrevista "De Crecente a los Andes", de J.A. Otero Ricart, me parece un ejemplo destacado -aunque no único- de este buen hacer. En dos páginas, Otero Ricart nos presenta, en lo esencial, la figura, la tarea y el pensamiento del Obispo de Abancay, Gilberto Gómez González, natural de Albeos (Pontevedra).
El titular, las frases destacadas, la pequeña biografía que nos informa sobre el personaje, las cinco fotografías que ilustran el trabajo, son buena prueba de la profesionalidad de estos periodistas. Las preguntas que se formulan son pertinentes y nos ayudan a comprender la opinión del Obispo de Abancay sobre el problema del terrorismo en Perú, sobre la labor social que allí lleva a cabo la Iglesia, así como sobre la atención pastoral a aquellas gentes. Se toca el tema del "indigenismo" -cuestión que no carece de una dimensión política-, se hace referencia a la diversidad de cultura y de mentalidad existente entre esa zona de Perú y España, además de aludir al modo en que esa diócesis andina afronta la formación de los futuros sacerdotes. Incluso la figura de Gilberto Gómez González se hace más próxima al lector en la última pregunta, en la que se le habla de la afición y dedicación a la poesía de este obispo.
El periodista se convierte en un mediador. Deja que su entrevistado hable y facilita, a modo de puente, que el lector encuentre respuesta a lo que desea saber. En resumen, me ha encantado. Enhorabuena al periódico y al periodista.