Blog 
MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
RSS - Blog de Marc Llorente

El autor

Blog MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA  - Marc Llorente

Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


Archivo

  • 02
    Marzo
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    El presidente infiltrado

    Me pongo un casco y recorro las filas del desempleo. Meto la nariz en las dificultades de la gente, para sentirlas de cerca, y me aflige la situación de millones de individuos. Acepto un trabajo de tres días… El jefe me presiona y amenaza con despedirme antes de concluir el contrato temporal que no hemos firmado.

    Oigo, veo, no digo nada y sigo con la tarea. Hablo con uno de los trabajadores y me cuenta sus historias para no dormir. Tiene mujer, cuatro hijos, una suegra y un perro a dieta de hueso duro porque no puede darle otra cosa. Comen pan y cebolla. De postre, toman un vaso de agua del grifo. No pueden abonar la hipoteca y están a punto de ponerles en la calle…   

    El presidente infiltrado

    El jefe me sigue presionando y amenazándome. Dan ganas de darle tres tortas pero me aguanto y continúo la faena. Otro trabajador, precario, por supuesto, sueña con tener algún día un empleo decente y bien pagado. Quiere tener una casa propia, un coche y un hijo. No es que sea mucho. Pero no puede. Es joven. Vive con sus papás y con la abuela Matilde.

    Alquilo un hogar barato, a la intemperie, y me tumbo en un cartón. Un colega me presta una manta. Dice que es pobre. Trabaja en una esquina, pidiendo limosna, y apenas le llega el salario para un mendrugo. O dos. No tiene a nadie que le auxilie…

    Tras unas jornadas infiltrado entre la anémica población, regreso a mi puesto de presidente del Ejecutivo. El país de las maravillas, en realidad, es el país de las pesadillas. Debo arreglar los problemas de otra forma y reconocer los casos de corrupción. Así que me pongo manos a la obra fumándome un puro. Lanzando propaganda. Criminalizando a los demás y mirando al tendido.   

    Pinchen este enlace de cine   http://youtu.be/pAOo96KghRY

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook