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Rodrigo Magañon

Mi nombre es Rodrigo y estoy doctorado en Finanzas y Contabilidad. A través de mi blog voy a transmitir todo aquellos secretos que nadie te ha contado antes.

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Conoce todos los secretos empresariales. Artículos de economía, marketing, tecnología.


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  • 16
    Diciembre
    2016

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    facturar sin ser autónomo

    Facturar sin ser autónomo: cooperativas de trabajo

    Facturar sin ser autónomo: cooperativas de trabajo

    ¿En algún momento os habéis preguntado si existe la manera de facturar sin ser autónomo? Pues no hace falta que os estrujéis más el cerebro para llegar a una conclusión, pues si no queréis rizar las leyes sí que hay una manera limpia de hacerlo: convirtiéndose en cooperativista. ¿Cómo funciona y qué ventajas ofrece esta vía de trabajo? Os la explico a continuación.

    Las cooperativas de trabajo son empresas donde sus socios tienen la capacidad de facturar, en nombre de la sociedad, aquellos trabajos que hayan realizado a título personal. Es decir, que por ejemplo podréis facturar en nombre de la cooperativa de la que seais socios la página web a un cliente puntual que os ha salido, la traducción de unos documentos o las clases a un estudiante universitario. A cambio la cooperativa se lleva una comisión por los servicios prestados (suele rondar el 5 o 6% del neto facturado). No está mal, ¿verdad? Pues hay más cosas.

    No solo es que no haga falta hacerse autónomo para facturar de esta manera, sino que además, cuando lo hagáis, se os dará de alta en el Régimen General de la Seguridad Social. Como si se tratara de un trabajador por cuenta ajena cualquiera. De hecho legalmente tendréis esa figura, con los beneficios que acarrea.

    A la hora de emitir la factura tendréis que decidir las horas y días que queréis figurar cotizando a la Seguridad Social, y en base a lo determinado pagaréis una u otra cosa teniendo en cuenta lo que cobra este organismo por dar de alta y baja a un trabajador. Es decir, que por cada factura que emitáis se os dará de alta en el régimen mencionado durante un número concreto de días. Al final cobraréis el dinero de la factura a modo de salario (no se hacen nóminas a final de mes, pero sí algo equivalente: los certificados de ingresos).

    También podréis determinar qué porcentaje queréis cotizar en concepto de IRPF, pudiendo hacerlo a un 2%; una ventaja que algunas cooperativas os ofrecen al tener menos de cinco años de vida. De todas maneras, teniendo en cuenta que a esta vía se agarran aquellos freelance que facturan relativamente poco, el gravamen no iba a ser considerable. De hecho os podéis encontrar con que ni os haga falta hacer declaración de la renta

    Y por cierto, una cosa más: no tendréis que presentar ante Hacienda formularios de IVA, Retenciones, Operaciones intracomunitarias y demás. De todo se ocupa la cooperativa. ¿Qué os parece la idea? Es ideal si no facturáis más allá de 1.500 o 2.000 euros al mes.

     

     

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